ANTECEDENTES
En algunos estudios sobre el tema se ha señalado que
la mayoría de adultos que envejecen en las cárceles por su larga condena e
historial delictivo, tienen altas probabilidades de perder el contacto con sus
familiares, y al cumplir su condena, ya ancianos y sin familia, no saben adónde
ir ni qué hacer. A esto se agrega que por su edad y condición de ex reclusos se
les dificulta reconstruir su red familiar y, aún más, conseguir trabajo, pese a
que muchos de ellos se han capacitado o han trabajado en la cárcel. Otros
terminan su condena con serios problemas mentales, muchas veces incurables
(Instituto de Defensa Legal, 1999; CDHDF, 2004; Moreta, 2007; García, 2002).
A lo anterior habría que añadir los abusos,
discriminación y violación de derechos humanos de que son objeto durante su
estancia en la prisión, tanto por los mismos reclusos como por los agentes de
dichas instituciones. Un estudio realizado por la Comisión de Derechos Humanos
del Distrito Federal (2004), evidenció que en varios reclusorios femeniles y varoniles del Distrito Federal la
población penitenciaria no podía salir de sus celdas para recibir el sol de
manera directa, ni llevar a cabo su aseo personal, ni recibir comida o hacer
ejercicio, aun cuando el dormitorio esté completamente aislado.
A pesar de lo evidente y de lo grave de la situación
es muy poco lo que se sabe acerca de los adultos mayores en situación de cárcel
en México.
Institucionalización
Para el sistema penitenciario mexicano el objetivo
primordial debería ser la readaptación del individuo a través de los programas
existentes más que el castigo. Es decir, la estancia en reclusión debe
garantizar a la sociedad que el individuo recibirá un trato especializado que
le permita su reinserción al entorno comunitario una vez concluida su estancia
en prisión. Si bien es cierto que la internación del adulto mayor es en muchos
casos necesaria y en otros obligatoria –y que esta puede constituir una
respuesta pertinente a situaciones críticas en las que se encuentran las
personas de edad avanzada, también es verdad que muchas instituciones no
cuentan con el personal, cuidados e infraestructura necesaria para ofrecer un
espacio de vida adecuado para satisfacer las necesidades básicas de los
internos. Con la institucionalización los adultos mayores se enfrentan a
restricciones de espacio para la realización de actividades de pasatiempo
preferidas y de privacidad. Además, el aislamiento social y, a veces, la
rigidez normativa de la institución dificultan la interacción del adulto mayor
con sus familiares, amigos y vecinos. De hecho, existen instituciones que
consideran las actividades fuera de la institución como innecesarias, ya que
les implican mayores costos (De Couto, 2000).
La distribución por edad y sexo
de la población penitenciaria muestra que en el año 2007, el 32% de los
reclusos eran menores de 20 años; 48% tenía entre 20 y 34 años; 17% entre 35 y
59 años y el 3% tenían 60 años o más. Cabe señalar que la población reclusa
mayor de 50 años son, en su mayoría, personas que han ido envejeciendo en la
prisión. Otro dato que llama la atención es que en la cárcel la vejez también
tiene cara de mujer, pues en 2007, alrededor del 4.4% de las reclusas tenía 60
años o más de edad; en tanto que en los varones dicha proporción era del 2.1%.
Estos datos dan cuenta también de los retos que representa mantener las
condiciones de vida de la población masculina y femenina recluida en los
centros penitenciarios. En el Estado de México existen centros carcelarios con
muy vieja estructura hacinada, e incluso mixtos. En estos últimos, las mujeres
están sujetas a los mismos programas de atención y sistemas de seguridad que
los varones. Es decir, la situación de la mujer recluida está definida en
función de la del hombre preso.
Un estudio realizado por Azaola
(2007) sobre las condiciones de vida de los internos en los establecimientos
penitenciarios del Distrito Federal y el Estado de México, con base en dos
encuestas levantadas en 2003 y 2006, arrojó que las penitenciarías estudiadas
proveyeron cada vez menos a los internos de bienes básicos como ropa, cobija y
zapatos.
Y que un 30% de los prisioneros
en el Distrito Federal y 20% en el Estado de México señalaron que no disponían
de suficiente agua para beber. Así mismo, 67% de los reos en el Distrito
Federal y 60% en el Estado de México consideraron que los alimentos que les
proporcionaban no eran suficientes para matar el hambre.
Para muchos especialistas el
abandono de los reclusorios y la sobre población de estos, los ha convertido en
el mayor foco de contaminación delincuencial del país.
El proceso de incorporación y
adaptación a la vida carcelaria es concebido como un proceso de desculturación,
que consiste básicamente en la disminución de la capacidad del sujeto para
adaptarse a su nueva realidad, pues el encierro reduce su repertorio conductual
y privación personal; además de provocar aislamiento afectivo, físico y social,
ya que por lo general este tipo de instituciones se encuentran aisladas y los
reclusos están sujetos a un plan y a una rutina que absorbe su personalidad y
elimina la distinción entre ámbitos de trabajo, ocio y vivienda.
Entre redes y lazos rotos:
abandono y distanciamiento familiar.
Cuándo se cae en prisión el
apoyo familiar se vuelve fundamental, tanto el emocional como el material. Las
visitas son la principal manifestación de afecto y apoyo desde el exterior, con
ellas la persona mayor siente a su familia cercana aunque sea a la distancia.
También los familiares suelen actuar como interlocutores entre lo que pasa con
el resto de la familia y la comunidad, recreando el mundo exterior. Sin
embargo, en muchos casos, conforme pasa el tiempo las redes familiares se van
deshilando, se desatan nudos y se rompen hilos. La precaria situación económica
en que viven las familias de los reos, la distancia geográfica, los trámites y
los requisitos que exigen en las cárceles para las visitas son factores que
inciden en el abandono que padecen los adultos mayores que cumplen una
sentencia penal.
En el Distrito Federal la
Penitenciaría que se encuentra en Santa Martha Acatitla, cuenta con una lista
que marca que su población de Adultos Mayores asciende a 45 internos, que se
encuentran localizados en el dormitorio 10 compartiendo este dormitorio con
personas de VIH, hace diez años se hizo esta reubicación, considerando a los
Adultos Mayores como una población vulnerable, es importante mencionar que no
existe un seguimiento con respecto a cómo cambio su interacción o si en todo
caso esto los beneficio o perjudico en algún sentido.
BASES TEÓRICAS
Envejecimiento:
es un proceso gradual, adaptativo e individual, con Modificaciones
morfológicas, fisiológicas, bioquímicas y psicológicas propiciadas por los
cambios inherentes a la edad y al desgaste acumulado a lo largo de la historia
del individuo en un ambiente determinado.
Vejez: Etapa
del ciclo vida después de la adultez, cuyo inicio lo establece la sociedad. Por
consenso internacional en los países en desarrollo se establece que la vejez se
inicia a partir de los 60 años y en países desarrollados a partir de los 65
años.
Adulto mayor:
Aquellas que cuentan con 60 años y más edad y se encuentran domiciliadas ó en
tránsito en el territorio nacional
•
60 a
74 años. Adultos mayores o ancianos jóvenes.
•
75 a
84 años Adultos mayores o ancianos
viejos.
•
85 a
99 años. Adultos mayores o ancianos longevos.
•
Mayores
de100 años. Centenarios
Tipos de envejecimiento según la OMS.
Envejecimiento exitoso.
- a) La ausencia o baja probabilidad de
enfermedad y discapacidad relacionada a enfermedad.
- b) Alta capacidad cognitiva y funcional.
- c) Un activo compromiso con la
vida
Los tres
términos son relativos, tienen entre sí cierta jerarquía, pero Envejecimiento
Exitoso es más que carecer de enfermedades o que mantener la capacidad
funcional y mental, reconociendo la importancia de ambos elementos.
Envejecimiento
saludable.
El proceso de
fomentar y mantener la capacidad funcional que permite el bienestar en la
vejez. La capacidad funcional comprende los atributos relacionados con la salud
que permiten a una persona ser y hacer lo que es importante para ella. Se
compone de la capacidad intrínseca de la persona, las características del
entorno que afectan esa capacidad y las interacciones entre la persona y esas
características.
Incluye el
aprendizaje durante toda la vida, poder trabajar más tiempo, jubilarse más
tarde y en forma gradual, tener una vida activa después de la jubilación y
ocuparse en actividades que mejoren la capacidad y mantengan la salud.
Envejecimiento
activo.
Es el proceso
de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el
fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen”
El
envejecimiento activo depende de una diversidad de influencias o determinantes
que rodean a las personas, las familias y las naciones.
Determinantes económicos: Se refiere a los ingresos, el trabajo y la
protección social.
Determinantes sociales: El apoyo social, las oportunidades de
aprender cosas nuevas, la paz, la protección contra la violencia y el abuso.
Determinantes personales: Que tienen que ver con el estilo de vida
y forma de pensar de cada individuo.
Determinantes conductuales: que se refiere a la participación activa
en el cuidado de uno mismo.
Entorno físico: Un ambiente adecuado puede establecer la diferencia
entre la independencia o dependencia. Las personas que viven en un ambiente
inseguro o con múltiples barreras salen menos y, por lo tanto, están propensas
al aislamiento y a la depresión.
Los servicios sociales y de salud también
son determinantes.
Funcionalidad.
|
Biológica
|
Psicológica
|
Social
|
|
Ø Fuerza y masa muscular
Ø Reserva funcional (cardiaca, respiratoria, neurológica,
renal, inmunológica, etc.)
Ø
Comorbilidad y complicaciones
Ø
Agudeza visual y auditiva
Ø
Estado nutricional
|
Ø Estado de ánimo
Ø Auto percepción de salud y
calidad de vida
Ø Escolaridad
Ø Espiritualidad
Ø Ocupación máxima e historial
laboral
Ø Función cognitiva
|
Ø Nivel socio-económico individual
y familiar
Ø Asistencia social
Ø Red familiar
Ø Cuidadores
Ø Comunidad y medio ambiente
Ø Características de vivienda
|
La práctica de especialización del grupo 2865 que se
realiza en la Penitenciaria del Distrito Federal, está enfocada en el tema de
los adultos mayores con relación al nivel de funcionalidad que presentan dichos
sujetos.
Para poder realizar esta gestión, se debe de entender
el concepto de envejecimiento, sus necesidades
y representaciones, tomando en cuenta que es un grupo de alta
vulnerabilidad ya que se encuentran aislados de la sociedad y con baja autoestima.
Razón primordial para que el envejecimiento este
recibiendo tanta atención, es el cambio sustancial en la composición
poblacional que está ocurriendo en diversas partes del mundo hoy en día. La
población de edad avanzada está aumentando a un ritmo acelerado, en parte por
el descenso en la natalidad, unido a esto los adelantos en el cuidado y
mantenimiento de la salud. Mejoras en la tecnología de salvar vidas, han hecho
posible evitarla muerte de muchas personas.
Otro factor es la creciente concientización de la
población anciana como grupo definido e identificable. Se le caracteriza como
un grupo necesitado socialmente y al cual se debe responder para satisfacer sus
necesidades básicas.
Es por eso que para poder entender el proceso por el
cual el sujeto va cambiando de entorno y va asimilando el nuevo rol que
desempeña, nos fundamentaremos en la teoría fenomenológica.
La fenomenología es el estudio de las ciencias, se
cuestiona por la verdadera naturaleza de los fenómenos. Es la descripción de
los significados vividos, existenciales.
La fenomenología procura explicar los significados en los que estamos inmensos
en nuestra vida cotidiana, y no las relaciones estadísticas a partir de una
serie de variables, el predominio de tales opiniones sociales, o la frecuencia
de algunos comportamientos.
En este sentido, el objetivo
general de la fenomenología es describir al hombre en el mundo, a través de los
significados subjetivos que otorgan a ella los sujetos sociales. Por ello, se
dice que el método fenomenológico no parte de una teoría fundada, sino de la
observación y descripción del mundo empírico, misma que le provee de elementos
para su interpretación y teorización.
Alfred Schütz es el máximo
representante de esta corriente, y su interrogante básica es su interés por
conocer y explicar los marcos de referencia de los actores sociales. En este
sentido, la sociología fenomenológica puede ser considerada, en sí misma, un
programa de investigación. cuyo problema básico es la cuestión de la
sociabilidad como forma superior de intersubjetividad. Esta preocupación básica
parte de varias ideas importantes: el estudio de la vida social no puede
excluir al sujeto; éste está implicado en la construcción de la realidad
objetiva que estudia la ciencia social; el elemento central es, entonces, el
fenómeno-sujeto.
Por su parte, Berger y
Luckmann afirman que la vida cotidiana
implica un mundo ordenado mediante significados compartidos por la comunidad.
Su propuesta fenomenológica tiene como objetivo principal la reconstrucción de
las construcciones sociales de la realidad. Se basan, igual que Schütz, en la
teoría de la comprensión desarrollada
previamente por Max Weber. Los autores, por tanto, incorporan la subjetividad
como dato pertinente para el análisis de la vida cotidiana. La subjetividad se
comprende como un fenómeno que pone de manifiesto el universo de
significaciones construido colectiva mente a partir de la interacción.
Es por eso que la fenomenología
trata de la representación de la realidad, así parece ser desde el
momento en que la propia fenomenología exige prescindir de la realidad, de la
naturaleza, del mundo objetivo.
La vida cotidiana se presenta como una realidad
interpretada por los hombres y que para ellos tiene el significado subjetivo de
un mundo coherente. El mundo de vida cotidiana no solo se da por establecido
como realidad por los miembros ordinarios de la sociedad en el comportamiento
subjetiva-mente significativo de sus vidas. Es un mundo que se origina en sus
pensamientos y acciones, y que está sustentado como real por
estos.
El lenguaje y el conocimiento en la vida cotidiana:
ü
Signos
y sistemas
ü
Vastas
acumulaciones de significado y experiencia
ü
Normas
aceptadas del habla correcta
ü
Diversidad
de objetos
ü
Es
capaz de trascender
ü
Cúmulo
social de conocimiento
Estas cuestiones que se mencionan están plasmadas en
el ámbito penitenciario con los Adultos Mayores ya que establecen sus signos y
componen parte de un sistema, las acumulaciones y de experiencia se dan
conforme el tiempo, aquellas que traen desde el exterior, las que
adquieren y las que han adquirido a lo
largo de su vida, las normas están dadas y tienen un lenguaje especifico que
para ellos es correcto, existe una diversidad de objetos con los que tienen
contacto, son capaces de trascender mediante su trabajo como las artesanías que
algunos de ellos elaboran y tiene un cúmulo social de conocimiento que
adquieren en la institución.
Se presentan dos tipos de realidad que se mencionan a
continuación:
- La realidad objetiva entendida por aquella que no
depende del sujeto, sino que es construida por muchos sujetos, y que sus elementos son:
Historicidad
La institucionalización
Organización de
sus instintos
Determinaciones socio-culturales
Interacción social
Roles
Habitualidad
Tipificación reciproca de acciones
Generalidad de las estructuras de relevancia
Conocimiento
- La realidad subjetiva es aquella que depende solo
del sujeto, está constituida por su universo simbólico que es todo el
conjunto de la experiencia humana por lo tanto está inmerso el pasado el
presente y el futuro.
Dentro de los elementos que cabe destacar son los
siguientes:
Temporalidad
El tiempo vivido para los Adultos Mayores internos de
la penitenciaría aunado al tiempo que el grupo de prácticas estuvo inmerso en
ese tiempo, es de suma importancia ya que este repercute en el comportamiento,
en su estado de salud, en cómo ven la vida, etc.
Espacialidad
El espacio vivido es donde se establecen las reglas de
convivencia y no es la excepción en este caso ya que los internos se deben
adaptar a dichas condiciones, como los espacios para dormir, para recrearse,
para trabajar, para acudir al médico, son cuestiones de importancia en la
penitenciaría ya que esta es su vida
cotidiana.
Corporalidad
El sujeto en sí, que siente, que piensa, que hace,
todo aquello que tiene que ver con el cuerpo vivido:
Mi propio
cuerpo es consciente para mí, así como mi existencia
Al mismo
tiempo, lo veo con los ojos y lo toco
con las manos
La única parte
del mundo sentida por dentro y percibida en su superficie
Relacionalidad
Relación humana
vivida, es la interacción que se da entre los sujetos en este caso Adultos
Mayores, aquí es importante destacar que la interacción que tienen los adultos
es limita ya que muchos de ellos han perdido el contacto total con sus
familiares, muchos de ellos ya no reciben visitas y de esta manera no tienen
relación con el exterior, algunos elementos son:
ü Interacción Cara
a Cara
ü Tificaciones
ü Experiencias